Hay quien tiene macetas en las ventanas. Cortinajes. Persianas. Contraventanas de madera. Ventanas que dan al sur, al norte, al callejón.
Hay quien pasa delante de su ventana sin siquiera mirarla.
Hay quien se pasa la vida mirando por la ventana. Curioso. Aburrido.
Hay comadres que usan la ventana para espiar. Al vecino. Al desconocido que pasa por la calle.
Hay quien deja escapar su imaginación por la ventana. La sigue incierto, forjando hermosas historias a su paso.
Hay ventanas que acompañan la soledad del invierno, cuando cae la primera nieve. Pasada la euforia del primer momento, te invade el silencio, el frío. Te acuerdas de los animalillos en peligro.
Sentada delante del ordenador, tenía a mi lado una ventana que daba a un callejón por el que nunca pasaba nadie. Decidí convertirla en mi "ventana de pájaros". Pase a llamarla "comedor benéfico de cabroncitos en acción".
Puse comida en el alfeizar y una bolas caloríficas de grasa con semillas en lo alto. No tardaron en correr la voz. Acudieron. De uno en uno al principio, en tropel más tarde.
Recelosos de mi, salían pitando al menor movimiento. Hasta que se acostumbraron a mi teclear , y me miraban con descaro. Como el petirrojo de la foto, que se hizo asiduo de mis festines.
Se estableció entre ellos una divertida jerarquía.
Primero comía al trepador azul.
Le seguía el carbonero, la "mésange" encantada de los cuentos de mi infancia.
Al herrerillo lo confundí muchas veces con él, hasta que aprendí a reconocer su pequeña cresta.
El petirrojo esperaba escondido, su turno.
Le seguía la lavandera, con su tsi-sitt característico
Encima del muro, del otro lado del callejón, esperaban con paciencia los gorriones, que se lanzaban al asalto en cuanto habían desparecido todos.
Fueron tiernos compañeros de mis largos inviernos en la sierra.
Los echo de menos.
Aquí, me siguen en mis paseos, las lavanderas y los colirrojos. Aún no los he conseguido atraer a mi terraza, pero lo seguiré intentando, y contaré.
Maravilloso post, se podría hacer un corto con este guión 😊😚
ResponderEliminarDe mi "ventana de cabroncitos", tendría muchas anécdotas que contar. A ver si encuentro un video que les hicimos, y os lo paso
ResponderEliminarMuy bonito. Desde que nos mudamos a Madrid lo que más echo de menos es los pájaros. Especialmente el petirrojo que venía en invierno.
ResponderEliminarUn abrazo, Lola